Juan Salgado letter to Vicente Fox

COVID-19 Response

Like everyone else, we urge you to wash your hands and engage in social distancing.

Unlike everyone else, we urge you to also help with this smart plan to get more tests, ventilators, and PPE. Everyone can do that plan right now, at home, in just 15 minutes.

If enough people help with the plan we can save lives. Take time out now and help get more desperately-needed supplies.

The following letter was sent by Juan Salgado - president of the Illinois Coalition for Immigrant and Refugee Rights - to Mexican president [[Vicente Fox]]. URL: www.ime.gob.mx/ccime/discursos/js7.htm

He says the March 10 Chicago march was historic, and promotes the efforts of Artemio Arreola and Omar Lopez, organizers of the march and also members of the Mexican advisory council associated with the Institute for Mexicans Abroad.

He promotes marches in other cities, and says that those in other areas could not count on the "sympathy and protection of the authorities" such as that afforded in Chicago by Mayor Richard Daley, Governor Rod Blagojevich, Senator [[Richard Durbin]] and Congressman Luis Gutierrez.

He says that the unity of the people against HR4437, and their economic and political power, makes him think that the U.S. will take the high road (and give an amnesty). If not, chaos will result. Not only that, but community and religious leaders will organize civil disobedience.

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Juan Salgado Maldonado

VII Reunion Ordinaria del CCIME

29 de marzo de 2006

Senor Presidente de la Republica

Miembros del Presidium,

Estimados companeros consejeros y consejeras y amigos todos

El 10 de marzo se llevo a cabo una marcha historica; la manifestacion mas grande en la historia de Chicago y hasta entonces la marcha mas grande de inmigrantes en la historia de Estados Unidos. Se organizo para decir NO a la propuesta de ley HR 4437, que aprobo la Camara de Representantes en diciembre pasado, y SI a una reforma migratoria que incluya la regularizacion de los 12 millones de inmigrantes indocumentados que, por su trabajo y contribuciones al bienestar de Estados Unidos de America, se merecen la residencia legal y su eventual ciudadani­a.

Se convoco a esta gran marcha por iniciativa de dos consejeros del IME: nuestros companeros Artemio Arreola y Omar Lopez, y a ella nos unimos el resto de los consejeros de Illinois, asi­ como centenares de li­deres de clubes de oriundos y de dirigentes de organizaciones comunitarias; todos contamos con gran apoyo y participacion de los medios de comunicacion.

Artemio fue la voz de unidad; siempre hizo todo lo posible para mantenerla. Desde el principio ofrecio [[Casa Michoacan]] como sede de planeacion, y comenzo cada reunion recalcando que la Casa Michoacan es la casa de todos, y ahora estamos organizando la marcha de todos. Omar fue la voz de experiencia, organizando y distribuyendo el trabajo. Pocos minutos antes de partir en marcha, Omar me dice: "A partir de esta movilizacion tendremos un nuevo paradigma, y trabajar dentro de ella nos dara mas participacion y fuerza. ¡Mire la juventud que esta aqui­!, ellos no se olvidaran de este momento, y sus vidas, acciones y pensamientos ya no seran igual a partir de hoy".

Estas historias de liderazgo, unidad y fuerza del inmigrante se han repetido en todo Estados Unidos, como en marchas en Phoenix, Washington DC, Atlanta, Carolina del Norte, Milwaukee, y este fin de semana en Los Angeles donde hubo la manifestacion mas grande de inmigrantes en la historia de Estados Unidos; y no hay que olvidar los liderazgos y las batallas que a diario libran nuestros companeros de los estados emergentes, quienes no siempre cuentan con la simpati­a y proteccion de las autoridades que nosotros tuvimos en Chicago con el Alcalde Richard Daley, Gobernador Rod Blagojevich, Senador [[Richard Durbin]] y Congresista Luis Gutierrez.

Este lunes, con la recomendacion del comite judicial del Senado de Estados Unidos tenemos los primeros frutos de este gran movimiento historico de derechos civiles. Les pido un gran aplauso para todo el pueblo que esta tomando el liderazgo en este movimiento. Este levantamiento cambiara la naturaleza del debate migratorio en mi pai­s. Antes, la discusion se centraba en las aportaciones de los trabajadores indocumentados a las economi­as de las dos naciones. El ataque contra los inmigrantes, y nuestra respuesta como comunidad, esta reorientando para siempre el contexto del debate.

Otra vez Estados Unidos se encuentra ante una decision cri­tica, pues tiene que escoger entre dos caminos distintos: uno que representa los mejores motivos de orgullo para nuestra nacion, y el otro que nos hari­a retroceder a pensamientos y practicas que se dieron en algun momento de la historia, y de las cuales ahora nos avergonzamos. Nuestra memoria colectiva se ve lastimada con la esclavitud, el encarcelamiento de los trabajadores japoneses durante la Segunda Guerra Mundial, el racismo que nego los derechos civiles y ahora el llamado de grupos antinmigrantes a considerar criminales a los trabajadores indocumentados y a todos quienes los ayudan. Lo que nos inspira se dio con la liberacion de los esclavos, con el si­mbolo que representa la Estatua de la Libertad, con la proteccion constitucional de los derechos civiles, y ahora puede ser con la reforma migratoria que reconozca el trabajo de los indocumentados y regularice su situacion migratoria.

La unidad del pueblo en contra de la iniciativa HR 4437, y nuestro poder economico y poli­tico, me da la certeza de que Estados Unidos tomara el mejor camino. Si no lo hace asi­ se enfrentara a grandes dificultades, y a un verdadero caos en el terreno economico, precisamente en el momento cuando menos nos conviene. No solo eso, tambien se encontrara con la desobediencia civil que sera organizada por li­deres comunitarios y li­deres religiosos.

Senor Presidente, somos mexicanos y somos estadunidenses. Mi abuelo llego a Estados Unidos en 1918, proveniente de Chiquimitio, Michoacan; mi padre fue parte del Ejercito de Estados Unidos, y mi madre llego como residente legal. Mi esposa cruzo la frontera como indocumentada y yo naci­ en Estados Unidos. Orgullosamente mexicano y orgullosamente estadounidense. Pero antes que nada soy hijo, hermano, esposo y padre. Buscamos el progreso de nuestras familias, y en ese camino hacemos progresar a ambos pai­ses.

Senor Presidente, reconocemos su liderazgo y vision al poner en el centro de la atencion de Mexico a sus inmigrantes; al crear el IME y, especialmente, al crear el Consejo Consultivo que le da voz y presencia a quienes para trabajar han tenido que salir de su tierra.

Nos comprometemos a asumir este nuevo paradigma, donde el pueblo se responsabiliza por su organizacion, y quienes tenemos el honor de servir a esta causa lo haremos unidos, respetando la diversidad y alimentandonos de ella. Lo haremos no con la camiseta de consejeros, ni con la de partidos poli­ticos, sino con la camiseta que nos da la mayor fuerza y unidad: la de ser seres humanos con familias, la de ser inmigrantes e hijos de inmigrantes.

Muchas gracias.